ACISA respeta, pero no comparte las medidas anunciadas por la Xunta. La patronal ribadense considera que lo que se está haciendo es un cierre encubierto de la hostelería para evitar dar ayudas y que esto conlleva un grave perjuicio para el turismo.

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Acisa respeta, pero no comparte las medidas anunciadas en las últimas horas por la Xunta de Galicia. La patronal ribadense considera que las medidas anunciadas solo pretenden cerrar de forma encubierta a los negocios sin darles ayudas y obliga a los hosteleros a convertirse en policías.

El presidente de Acisa, Francisco Iriarte, manifiesta: “respetamos, pero no compartimos la decisión. No se pueden tomar las mismas medidas para 10.000 habitantes que para los 20.000 que tenemos en verano en Ribadeo. Es completamente injusto que vuelva a ser la hostelería la que pague el mal hacer de la ciudadanía en general, los botellones y las fiestas ilegales”.

Iriarte Quintana subraya que “Ribadeo sigue siendo un lugar seguro, es cierto que aumentan los casos, pero en la misma tendencia que en el resto de la comarca y por debajo de algunos otros concellos de Galicia, del país y de A Mariña. Ribadeo es seguro, tanto para vecinos como para turistas, nuestra hostelería y nuestro comercio lo siguen siendo. Flaco favor nos hacen con estas medidas, que lo único que harán será generar pérdidas económicas”.

El presidente de la Asociación de Comerciantes, Industriales, Servicios y Autónomos añade: “debemos ser especialmente cautos para reducir la incidencia y parar la cadena de contagios; debemos ser especialmente escrupulosos en el cumplimiento de las nuevas normas. Así se lo vamos a trasladar a nuestros socios y así se lo queremos trasladar a la ciudadanía. Aunque estemos en desacuerdo con las medidas quiero ser claro, le pedimos a empresarios, vecinos y visitantes que las cumplan escrupulosamente para salir cuanto antes de esta situación”.

Por su parte el gerente de Acisa, Jesús Pérez, señala que “nos cuesta mucho entender que se promuevan eventos, conciertos,… mientras la hostelería vuelve a sufrir restricciones en Ribadeo, y esto es algo que se veía venir hace días. ¿Por qué no se puede hacer obligatoria la asistencia a los cribados? Los hay que no son invasivos. ¿Por qué no se recupera la obligatoriedad de la mascarilla de forma genérica? ¿Por qué no se refuerzan los efectivos de Policía y Guardia Civil especialmente en zonas turísticas? ¿Por qué no se endurece el control del cumplimiento de las cuarentenas? Quizás todo esto tenga una sola respuesta, es más fácil poner medidas restrictivas a la hostelería, que ya está resignada, que poner medios reales y efectivos”.

Pérez considera que “lo que ya es imposible de concebir es que para entrar a un bar o restaurante tengas que estar vacunado o con una prueba, previo pago en un centro acreditado o en el Sergas, ya que los de las farmacias no son válidos al no tener quien certifique que el resultado que muestras es tuyo. Esto lo único que hará será potenciar los botellones y las reuniones familiares, y que los jóvenes crucen a Asturias donde no se rigen por esos criterios. Súmenle a eso las cancelaciones en los hoteles que ya se están produciendo, por una imagen injusta que se está dando de nosotros. Esta es probablemente la peor decisión que se podía tomar, que implica sin decirlo, disminuciones de aforo o cierres de negocios encubiertos, porque para controlar esto, los negocios tendrán que contratar personal como porteros. Las medidas anunciadas no dejan de ser un cierre encubierto de la hostelería. Todavía están a tiempo de rectificar o al menos mejorar estas decisiones”.

El gerente de Acisa se hace varias preguntas: “después oiremos hablar a personas en nombre de la Xunta, de ayudas. ¿Qué ayudas? Decenas de autónomos y pymes en Ribadeo han solicitado ayudas que no les han sido concedidas, porque las ayudas que se están convocando son el equivalente al humo que desprende el botafumeiro de la Catedral de Santiago, muy denso y espectacular cuando sale, pero que se queda en nada al cabo de pocos

minutos, cuando lees la letra pequeña, y tu asesoría te dice que no puedes solicitarla”. Para Jesús Pérez “a algunos debería caérseles la cara de vergüenza saliendo a hablar de ayudas en la situación en la que estamos. Insistimos, las medidas anunciadas ayer son precisamente todo lo contario, un cierre encubierto de los negocios, es decir, no les cierro, pero les pongo palos en las ruedas para evitar tener que conceder ayudas compensatorias. La única ayuda real y necesaria es dejarnos trabajar. Animo a la Xunta o a quien habla en nombre de ella a hablar de ayudas delante de todos los socios de Acisa y que comprueben lo que piensan los autónomos y las pymes de las ayudas actuales. Hablar de cifras brutas es muy fácil, vayamos al grano y veremos la realidad de la situación. Como asociación que engloba a buena parte del sector, somos plenamente conocedores de cuál es su situación, muy lejos de la que se pretende vender, en contacto diario con ellos y trasladándoles toda la información sobre ayudas”.